domingo, 20 de enero de 2013

Derrota de los junior en el derbi coruñés


LIGA GALLEGA JUNIOR-JORNADA 9

BCA, 74-CB ARTAI, 70
BCA (12+18+15+20+9): Ramón (4), Lluis (19), Blanco (3), Sivarrey (2), Escobar (8)-cinco inicial-Villamarín, González (11), Nacho (6), Pena, Flores (3), Gabriel (12) y Sucra (6).

CB ARTAI (14+18+19+14+5): Fer (9), José (13), Damián (7), Javi (8),Dresma (9)-cinco inicial-Nico, Pablo, Lolo, Sergio García (2), Sergio Cebral (19) y Carlos  (3).

ARBITROS: Larrañaga y Collazo, ambos de A Coruña. Sancionaron con 24 faltas a los locales y con 22 a los carballeses. Eliminado Ramón por parte local y Fernando por parte carballesa.

INCIDENCIAS: Novena jornada de liga junior y partido disputado en el pabellón de Riazor de A Coruña, con más de un centenar de aficionados, con numerosa parroquia carballesa.

Victoria de los coruñeses, en un partido que tuvo que irse a la prórroga, después de llegar al final de partido con empate a 70. Tercera victoria consecutiva para los jugadores de Nacho Rama quien no conoce la derrota desde que se hizo con las riendas del equipo hace tres jornadas. El nuevo técnico puso orden en una buena generación de jugadores y gracias a ello se ven los frutos sobre la pista.

Ganaron los locales gracias a su fe en la victoria y a un incasable trabajo defensivo; los herculinos llegaron a tener el partido perdido en varias ocasiones, como cuando a flata de menos de minuto y medio para el final del tiempo reglamentario perdían de seis puntos tras un triple de Sergio Cebral (59-65) Pese a que los coruñeses forzaron la prórroga con una gran canasta de Gabriel, los carballeses también tenían la victoria en el tiempo añadido, con el marcador con un 65 a 69, tras otro triple de José (65-69) y menos de dos minutos para el final.Pero los jugadores de Moreira no estuvieron demasiado acertados en eses instantes y ahí el mérito de los locales, en creer en una victoria que parecía una quimera.

Hasta esa parte final del partido, muy emocionante, muy incierta, cada uno de los equipos trató de imponer su estilo de juego. La primera parte fue local, basada en una defensa presionante que complicaba en exceso los ataques carballeses, muy imprecisos en los pases, sobre todo en el segundo cuarto (hasta 28 pérdidas en todo el partido).No acertaban a ordenar su ataque y además la defensa no era lo intensa que exigía el guión de un partido que se presumía reñido y duro. En la segunda, el ritmo ya llevó la firma de los carballeses,más intensos en defensa, más ordenados en ataque y con otra pinta diferente a la de los dos primeros cuartos, excepto en los instantes finales, donde los locales estuvieron más finos que los azules.

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